Opinión

Petrismo sin Petro: La oposición fragmentada allana el camino para un sucesor en medio del naufragio ético

Cuando el voto no es una elección, sino un refugio ante el desastre, la democracia deja de ser un sistema y se convierte en una farsa.

Por: Luis Antonio Castro, analista político. Abogado especialista.

Advertencia: los comentarios aquí expresados son de exclusiva responsabilidad de su autor y en nada compromete a este medio de comunicación.

La política colombiana se ahoga en un mar de oportunismos, donde los náufragos no son los corruptos, sino los ciudadanos. Mientras el oficialismo teje su red con hilos de pragmatismo tóxico, la oposición se desangra en una guerra de egos, convertida en su propio verdugo.

Un piso electoral construido sobre escombros

Las encuestas le otorgan a Petro un 37% de intención de voto, pero ese número no refleja aprobación, sino la ausencia de alternativas. Tres millones y medio de colombianos seguirían votando por su coalición, por convicción o no, sino porque el otro lado ofrece solo caos. Los partidos tradicionales, que antes sumaban dos millones de votos, hoy son un campo de batalla donde operadores como Armando Benedetti cosechan lo que otros sembraron en clientelismo.

La oposición: una orquesta desafinada

Los partidos tradicionales y sus aliados conservadores hoy parecen una orquesta desafinada: todos tocan su propio instrumento, pero ninguno marca el compás. Mientras el petrismo ejecuta una partitura política bien ensayada, la oposición se ahoga en su propia cacofonía.

Los hechos son elocuentes:

• Según registros de prensa, al menos 15 precandidatos con opciones reales (y decenas más en la retórica) se disputan el liderazgo de la oposición.
• Sus apariciones públicas se reducen a tres notas repetidas: «Petro es un peligro»«el socialismo fracasó» «hay que volver al orden». Pero cuando exigen detalles sobre cómo lograrlo, el silencio se hace evidente.

El contraste es brutal:

Mientras la coalición de gobierno negocia alianzas con pragmatismo férreo (aunque éticamente cuestionable), sus opositores no logran ponerse de acuerdo ni en una agenda mínima. Las diferencias entre «uribistasduros««centroderecha tecnocrática» y «conservadores tradicionales» parecen insalvables.

La pregunta que nadie responde:

¿Cómo pretenden gobernar un país si no pueden ni organizar su propia casa?

El juego del sucesor: alianzas con sabor a traición

Petro no puede reelegirse, pero su movimiento ya prepara el relevo. El sucesor necesitará mantener los 3.5 millones de votos duros y sumar otro millón de liberales y conservadores desencantados. Para eso están los «malos necesarios»: Roy Barreras, Alfonso Prada, Luis Gilberto Murillo. Políticos que cambian de bando según sople el viento, pero que garantizan votos.

Benedetti, a pesar de sus escándalos, es clave en este rompecabezas. Su habilidad para negociar con las élites tradicionales lo convierte en un puente entre dos mundos que se odian pero se necesitan. ¿Es ético? No. ¿Es efectivo? Absolutamente.

La gran paradoja: ganar sin convencer

Un eventual triunfo del petrismo en 2026 no será un respaldo a su modelo, sino el fracaso de una oposición que no supo (o no quiso) unirse. Colombia no votará a favor de un proyecto, sino en contra de la desorganización rival.

¿Es esto democracia o simplemente el arte de ganar por default?

Conclusión: el ciclo que no se rompe

El oficialismo juega ajedrez mientras la oposición juega a las escondidas. Un lado acumula piezas, aunque sean cuestionables; el otro se pierde en sus propias contradicciones. El resultado es un sistema que premia la astucia sobre la honestidad, el cálculo sobre la convicción.

Nota al margen: En política, como en música, no basta con gritar más fuerte. Se necesita armonía, ritmo y, sobre todo, una melodía que el público quiera escuchar.

Nota final: Cuando el voto no es una elección, sino un refugio ante el desastre, la democracia deja de ser un sistema y se convierte en una farsa. ¿A cuántas elecciones más asistiremos como espectadores de nuestro propio naufragio?

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba