
Jueza declara culpable a Uribe por comprar testigos
La historia le dio a Álvaro Uribe Vélez el papel protagónico durante año
Álvaro Uribe Vélez, el político que durante décadas manejó los hilos del poder en Colombia, acaba de ser declarado culpable. Una jueza de Bogotá lo halló responsable de sobornar testigos en un intento por manipular procesos penales que lo rozaban peligrosamente.
La jueza 44 penal del circuito de Bogotá, Sandra Heredia Aranda, encontró a Uribe culpable del delito de soborno en actuación penal, al comprobar que, a través de su abogado Diego Cadena y emisarios como alias “Caliche”, intentó comprar la versión de testigos para favorecerse en un proceso judicial en curso. Uno de esos testigos, Juan Guillermo Monsalve, grabó con un reloj espía el intento de soborno. La evidencia fue demoledora.
De acusador a acusado: el búmeran judicial de Uribe
El proceso que hoy lo condena comenzó con un intento suyo por desviar el foco: en 2014, Uribe denunció al senador Iván Cepeda por supuesta manipulación de testigos. Pero la Corte Suprema volteó el tablero. En 2018 no solo cerró el caso contra Cepeda por falta de pruebas, sino que le abrió investigación al propio Uribe. Años después, ese giro se traduce en la sentencia que lo marca como responsable de orquestar una estrategia de encubrimiento, mentiras y corrupción judicial.
Los sobornos no fueron un hecho aislado. El expediente está lleno de maniobras orquestadas desde la sombra: visitas a cárceles, pagos disfrazados de “ayudas humanitarias”, presiones a familiares, videos manipulados. Uribe no actuó solo, pero fue el cerebro: la justicia concluyó que fue el determinador de una red criminal que se activó con un solo objetivo: torcer la verdad para limpiar su imagen.
Un entramado de corrupción judicial que no termina con la sentencia
El fallo que condena a Uribe es solo el primer paso. Falta que la jueza se pronuncie sobre otros hechos en su contra, y que la justicia avance en los procesos contra sus cómplices: su abogado Cadena, el exrepresentante Álvaro Hernán Prada y otros que cumplieron roles clave en este esquema de manipulación.
Mientras tanto, la defensa del expresidente insiste en que todo fue un malentendido, una acción «voluntaria» del abogado sin conocimiento de su cliente. Pero las pruebas muestran otra cosa: los sobornos no fueron una acción aislada, sino una estrategia meticulosa para reescribir la historia judicial de Uribe con dinero, miedo y mentiras.
El ocaso del uribismo
Con esta decisión, la justicia rompe décadas de impunidad. La figura que marcó la política colombiana en el siglo XXI, que fue presidente, senador, y que puso a tres presidentes en la Casa de Nariño, enfrenta ahora una condena que mancha para siempre su legado. El uribismo, como proyecto político, entra en su fase terminal.
La historia le dio a Álvaro Uribe Vélez el papel protagónico durante años. Hoy, la justicia lo empuja al banquillo de los condenados.



