
Alcalde de El Espinal se fue de vacaciones mientras el municipio arde por la inseguridad
Las vacaciones no son un asunto privado; son una decisión política que tiene consecuencias.
El alcalde de El Espinal, Wilson Gutiérrez, decidió irse de vacaciones justo cuando el municipio atravesaba uno de los episodios más críticos de inseguridad de los últimos meses. Sicariato, hurtos y hechos armados se habían convertido en el pan de cada día, mientras la máxima autoridad optó por la ausencia.
Durante su salida, la Alcaldía quedó bajo la responsabilidad de Juan Felipe Lozano, secretario de Planeación, designado como alcalde encargado. La controversia no radicó en que el mandatario tomara vacaciones, sino en que se ausentó mientras la localidad ardía por graves problemas de orden público. La Ciudad de La Tambora no estaba en calma cuando el alcalde Wilson Gutiérrez se fue.
Los hechos recientes desmontaron cualquier argumento de normalidad. En el barrio Belén, delincuentes armados asaltaron un spa, un episodio que quedó registrado en video y que evidenció la facilidad con la que operaban los delincuentes en plena zona urbana.
Horas después, la violencia escaló de forma dramática. En la noche del miércoles 17 de diciembre, un ataque sicarial en el sector de Puerto Peñón dejó dos personas muertas, padre e hijo. Una situación que sacudió a la comunidad y confirmó que la inseguridad había dejado de ser una percepción para convertirse en una realidad cotidiana.
Estos episodios ocurrieron en la antesala de las festividades de Navidad y Año Nuevo, una temporada en la que aumenta la circulación de propios y turistas y el riesgo para ciudadanos que nada tenían que ver con estructuras delincuenciales. Aun así, el liderazgo político brilló por su ausencia.
El descanso del alcalde generó indignación. Distintos sectores sociales señalaron que, cuando la violencia aprieta, el gobierno local se desconecta. No hubo anuncios de choque, ni estrategias visibles, ni una postura firme frente al deterioro del orden público.
En contextos como este, las vacaciones no son un asunto privado; son una decisión política que tiene consecuencias.



