
Autoridades despejaron la calle 20 en Ibagué, pero el problema se trasladó a la 21
Comerciantes del sector denunciaron aumento de habitantes de calle, venta de droga e inseguridad en la zona de la Plaza de la 21.
De nada sirvió la intervención que hicieron las autoridades de Ibagué en la calle 20 con carrera Tercera para recuperar el espacio público tomado por habitantes de calle. El problema, lejos de resolverse, se trasladó apenas tres cuadras más allá, afectando ahora a la zona de la Plaza de la 21 y sus alrededores.
Albeiro Mora, líder de los comerciantes del sector, aseguró que la intervención solo maquilló una situación de fondo y dejó expuestos a los residentes y trabajadores de la calle 21, 22 y 23, donde ya se reportan casos de inseguridad, consumo de estupefacientes y ventas clandestinas.
“Esto se volvió un dolor de cabeza para todos. La Secretaría de Gobierno, la Policía, Desarrollo Social y otras dependencias hicieron una intervención importante en la calle 20, pero el problema simplemente se movió hacia acá”, afirmó Mora.
El líder advirtió que la situación no solo involucra a los habitantes en condición de calle, sino también a los distribuidores de droga que se han instalado en la zona. “Ellos van donde saben que les van a comprar. Y si aquí hay gente que consume, aquí se quedan”, dijo.
Mora también hizo un llamado a la ciudadanía que, con buenas intenciones, lleva alimentos a los habitantes de calle en la zona. Aunque reconoce el gesto, advierte que esta acción está contribuyendo a mantenerlos allí, alimentando un círculo de consumo y microtráfico.
“Hay que decirlo: muchos de ellos venden la comida para comprar droga. No estamos ayudando, estamos agravando el problema social. Aquí se necesita un trabajo articulado, no se puede dejar todo en manos de una sola Secretaría. Salud, Gobierno, Desarrollo Social, todos deben actuar coordinadamente”, sostuvo.
A pesar del compromiso de la Policía en el sector, los comerciantes aseguran que los delitos por oportunidad siguen ocurriendo. “Hay robos porque la gente se descuida. Los ‘amigos de lo ajeno’ siguen rondando”, indicó.
El problema con los habitantes de calle no es exclusivo de este sector, reconoce Mora. “Es una situación que afecta a toda la ciudad y que requiere decisiones de fondo, no pañitos de agua tibia”, concluyó.



