
En Ibagué $2.500 millones de sobrecostos en reparcheos que muestran fallas
Alcaldía pagó más de millón y medio por m³ de asfalto en zona urbana el doble del valor oficial.
Por: Edgar Antonio Valderrama Zabala.
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La Alcaldía pagó por lo menos 2.500 millones de más en contratos de reparcheo de vías en el primer semestre de 2024 y pese al alto precio de los trabajos, varios sitios presentan daños lo que creo enojo y dudas sobre la calidad de las obras. La irritación saltó, cuando la Alcaldía en un boletín, divulgó el arreglo de 30 huecos en distintos puntos de la ciudad. La nota, acompañada de fotografías, señala que los trabajos se realizaron “en menos de 24 horas” en sectores como la carrera 6ª con calle 39, avenida Ambalá con calle 29 y la 10 entre carreras 8ª y 9ª. Decía “Seguimos con labores de rehabilitación de la malla vial en la ciudad”. La respuesta ciudadana no tardó y fue contundente. “Necesitamos el arreglo completo de las calles, no parches que quedan horribles, una parte más alta que la otra y que causan inestabilidad a los vehículos”. Otros, critican la gestión de Aranda, reprochan la calidad del trabajo y la falta de primacía en la inversión. Se califica la tarea de estrategia mediática sin resultados ordenados. “La idea no es tapar huecos y sacar pecho. Lo que tienen que hacer es que se robe menos y reconstruir las vías, no remiendos”, igual se reprocha la ineficacia del Gobierno: “Faltan vías por reparchar: Ambalá, Guabinal, La Pola, Piedra Pintada, Cadis, intervenir la pista de motocross en que se convirtió la Ambalá de la 103 al Salado y las calles de los barrios”.
Según la gente, la difusión oficial da vergüenza: “Preferible llamar a los tapahuecos para realizar esta labor que ver el despilfarro de lo que se podría llamar ‘obra’. Esos parcheos mal hechos en un mes están dañados. La ciudad requiere un verdadero cambio de vías”. Tapar los huecos no es solucionar el problema la capa asfáltica que está porosa y deteriorada.
Según Infraestructura, se innovaron 2.837,42 metros cúbicos de pavimento flexible compactado, por valor de $4.418 millones, que representa un precio promedio de $1.558.073 por m³, lo que duplica el rango establecido por el municipio, que según APU, Análisis de Precios Unitarios y ICCU, Índice de Costos de la Construcción, debe oscilar entre $877.095 y un millón por m³. La diferencia constituye sobrecostos del 78% y hasta 137%, es decir, entre $1.932.000 y $2.552.000. Expertos en contratación indican que precio superior al millón de pesos por metro cúbico tiene sentido en zonas de difícil acceso o en obras con materiales especiales. En este caso los trabajos se hicieron en zona urbana, sin justificación que respalde ese precio. La acusación radica en que los tramos actuados presentan fallas a pocos meses de hechos, lo que fortifica la duda sobre calidad del material, ejecución de obras y sobrecostos. Solo se da explicación técnica sobre unidades de medida. “El reparcheo como tal se calcula en metros cuadrados y no en metros cúbicos. El material es el que se calcula en m³, bien sea asfalto o concreto o excavaciones”. Pero, eso no desvirtúa los datos contenidos del documento entregado, donde se reporta el volumen exacto intervenido en m³ y el valor pagado.
El Secretario dice que el precio incluye mano de obra, maquinaria y materiales, pero todo está previsto en los APU oficiales del municipio. Además la estrategia de contratación fraccionada, con convenios separados para maquinaria, insumos y personal, dificulta el control técnico y favorece el desorden financiero. “Estamos por encima de los $5.000 millones, de acuerdo a ejecuciones presupuestales adelantadas”, reconoció. “Esta previsto continuar trabajando y hacer apropiaciones que permitan atacar diferentes sectores” dijo sin explicar por qué los trabajos vigentes ya presentan deterioro. Lo grave es que los sobrecostos y fallas de calidad se están dando en obras destinadas a mejorar la movilidad, una queja constantes de los ibaguereños. Señalan ingenieros civiles: “hoy no se conoce informe técnico que evalúe la calidad de los reparcheos ni si estos cumplen los estándares exigidos. Tampoco hay claridad sobre controles implementados para verificar la correcta aplicación de los recursos, el volumen ejecutado puede calcularse con precisión si se conoce el espesor del parcheo. El que adelanta la Alcaldía presenta deficiencias”. Un experto señaló: “En inspección realizada se evidencian errores en las reparaciones de vías, desde el desnivel del pavimento nuevo hasta falta de material que permita que el agua filtren fácilmente. Un buen reparcheo asegura que las vías sean seguras, cómodas y duren más sin necesidad de nuevas intervenciones. Si hay huecos o falta de material en la reparación del asfalto, se debilita la estructura de la vía y hace que el daño vuelva a aparecer rápidamente”. Y agregó: “se deben intervenir los huecos completos de la calle y no dejar zonas sin arreglar a pocos metros. Un reparcheo bien hecho no solo se ve mejor, sino que garantiza flujo de tráfico sin interrupciones, vías llanas aseguran tránsito más suave para los vehículos, evitando vibraciones molestas o daños en las suspensiones”. Estas obras de reparcheo están siendo ejecutas por la secretaría de Infraestructura con la llamada ambulancia vial y la encargada de suministrar los materiales es la Unión Temporal Suministros 2024, cuyo representante es Andrés Eduardo Trujillo, uno de los propietarios de la empresa Asfaltemos, con quien la Administración Municipal suscribió un contrato por $2.000 millones.
Jorge Bolívar, concejal sobre el tema dijo: «En muchos lados van, tapan un hueco y en 15 días o un mes de nuevo está el hueco o está más abajo. Hacen trabajos parciales con materiales de pésima calidad y una fuerte lluvia lo levanta y seguimos llenos de huecos. Ejemplo concreto: El reparcheo en la carrera 6ª, entre calles 39 y 40, no resistió ni un mes. Ya presenta hundimientos en la capa asfáltica, brotes de agua y terreno inestable que amenaza la movilidad y la seguridad ciudadana. Aunque la comunidad esperaba una acción integral, el llamado “combo 3×1”, que incluía alcantarillado, acueducto y pavimentación, lo único que se ejecutó fue una capa de asfalto sobre una vía con problemas estructurales crónicos”. Uno de los más afectados, el barrio Restrepo, allí se denunció que los trabajos fueron solo retoques y no atacaron el origen de los daños. “Se sigue presentando el problema del hundimiento de la calzada entre las calles 39A y 40, hacen reparcheos, mas no a solucionar el problema. Persisten los hundimientos del alcantarillado y hay problemas con las aguas”, la intervención fue tan deficiente que ha generado accidentes. “Está mal hecho porque dejaron un roto que no han tapado. Lo poco que hicieron ya se esta hundiendo otra vez. Esta vía de doble sentido, con alto flujo vehicular, se ha convertido en un punto crítico por la mala calidad de la intervención. Se espera que se explore cómo van a arreglar desde la 37 hasta la 43, que está lleno de rotos”. La Alcaldía no responde denuncias ni exhibe análisis sobre la calidad del reparcheo. Los ibaguereños pagan el precio de la improvisación: obras efímeras, recursos públicos mal invertidos y una ciudad cada vez más deteriorada y los entes de control… no investigan. La lente debe estar no solo sobre el valor del m³ de asfalto, sino sobre la calidad, la duración y el impacto real sore la destruida malla vial de Ibagué. En la carrera 7ª entre calles 63 y 64, se realizó un reparcheo y luego, varias cuadrillas volvieron con maquinaria a reparar lo que no hicieron bien desde el inicio.


