
Ibagué, otra vez entre las ciudades con más desempleo del país
Según el propio Dane, la capital del Tolima reportó una tasa de desocupación de 14,7 % para el trimestre móvil febrero-abril de 2025.
Colombia arrancó con una cifra alentadora: la tasa de desempleo nacional se ubicó en 8,8 %, el nivel más bajo registrado para un mes de abril desde 2001. El reporte oficial, divulgado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), no solo destaca una recuperación sostenida del mercado laboral, sino que proyecta una aparente estabilidad económica en medio de un contexto global adverso.
Sin embargo, detrás del optimismo nacional se esconde una realidad mucho menos alentadora en ciudades como Ibagué, que vuelve a quedar rezagada en la lucha contra el desempleo.
Aunque a nivel nacional el número de personas ocupadas creció en más de 700 mil frente al mismo periodo del año anterior, alcanzando los 23 millones 576 mil trabajadores, en Ibagué las cifras siguen siendo motivo de preocupación.
Según el propio Dane, la capital del Tolima reportó una tasa de desocupación de 14,7 % para el trimestre móvil febrero-abril de 2025. Si bien esta cifra representa una leve mejora respecto al 15,2 % del mismo periodo del año anterior, es casi el doble del promedio nacional y vuelve a posicionar a la ciudad en el podio de las capitales con mayor desempleo, solo superada por Quibdó (33,2 %) y Riohacha (15,7 %).
Más grave aún es el contraste que se evidencia al comparar la situación de Ibagué con la de otras ciudades intermedias que, por ubicación geográfica o condiciones socioeconómicas, suelen tener un menor dinamismo laboral. Mientras en Florencia el desempleo fue de 13,8 %, en Sincelejo de 13,1 % y en Popayán de 11,3 %, Ibagué no logra romper su estancamiento histórico ni ofrecer mejores oportunidades a su población activa.
La situación resulta especialmente crítica para los jóvenes. La tasa de desocupación juvenil en Ibagué alcanzó el 24,9 % en el último trimestre móvil, un aumento de 2,3 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior. Esta cifra revela no solo la falta de oportunidades para quienes buscan su primer empleo, sino también el agotamiento de un sistema económico local que no consigue incorporar a nuevas generaciones al mercado laboral.
A esta crisis se suma otro indicador preocupante: la informalidad. En Ibagué, el 49,2 % de la población ocupada lo hace en condiciones informales, un dato que, aunque inferior al promedio nacional del 56,8 %, refleja la fragilidad de los empleos existentes en la ciudad y la precariedad de las condiciones laborales.
El caso de la ciudad no es solo una anomalía estadística dentro del panorama nacional. Es el reflejo de una capital que no logra articular una política económica eficaz, que ha fracasado en diversificar su aparato productivo y que sigue sin generar confianza para atraer inversión.



