
IBAL destrozó la vía a la planta de Chembe, pese a que la comunidad la arregló con su dinero
Con recursos propios, los habitantes compraron cemento, arena y gravilla para arreglar un tramo de la vía.
Lo que comenzó como un proyecto de modernización celebrado con bombos y platillos por la Alcaldía de Ibagué, terminó convirtiéndose en todo un dolor de cabeza para los habitantes de la vereda Chembe, en el corregimiento 13 de la capital tolimense.
La comunidad denunció en Conlaverdad.com que la Empresa de Acueducto y Alcantarillado IBAL, no solo incumplió los compromisos adquiridos, sino que además sigue afectando gravemente la vía sin ofrecer soluciones.
El pasado 4 de marzo de 2024, la alcaldesa Johana Aranda, inauguró la modernización de la planta de Chembe, un proyecto que, en teoría, garantiza agua potable a habitantes de la comuna Siete. Sin embargo, para los ciudadanos del sector, esta obra no ha significado más que problemas y promesas rotas.
En febrero de 2024, antes del inicio de los trabajos, la gerente del IBAL, Erika Palma, se reunió con la comunidad y firmó un acta en la que se comprometía a apoyar el mantenimiento de la vía, previendo los daños que causarían las volquetas que transportaban materiales. Pero, una vez terminado el proyecto, la funcionaria simplemente incumplió su palabra. Ahora, la carretera está deteriorada y la empresa no ha movido un solo dedo para repararla.
La comunidad, cansada del abandono, decidió tomar cartas en el asunto. Con recursos propios, los habitantes compraron cemento, arena y gravilla para arreglar un tramo de la vía. Pero cuando los operarios de la bocatoma intentaron pasar con un camión de insumos, los residentes se opusieron. La situación se tornó tensa, al punto que la comunidad amenazó con cerrar la vía y las válvulas del agua.
Los afectados no solo denunciaron el incumplimiento de los compromisos, sino también la forma en que el IBAL maneja los residuos de la bocatoma. Según afirmaron, cada vez que se realiza mantenimiento, los desechos son arrojados sin control sobre la vía, agravando su deterioro.
La situación ha llegado a la Personería de Ibagué, pero los afectados aseguraron que la respuesta ha sido el silencio administrativo, hecho deja entrever que el Ministerio Público, en cabeza de Educardo Espinosa, está protegiendo a la administración municipal en lugar de velar por los derechos de la comunidad.
A través de este medio, los residentes dé las vereda Chembe enviaron un ultimátum a la alcaldesa de Ibagué: exigen soluciones y respeto. No quieren recurrir a vías de hecho, pero si el IBAL sigue evadiendo sus reclamos, están dispuestos a tomar medidas más drásticas.
La comunidad está harta de las promesas vacías y la falta de acción. Mientras tanto, el deterioro de la vía sigue avanzando, al igual que la indignación de quienes sienten que el IBAL los ha utilizado y luego olvidado.



