
Indignación entre campesinos por la “maratón en botas de caucho” promovida por la Alcaldía de Ibagué
Para este líder, la propuesta resulta ofensiva.
Una maratón en botas de caucho, en plena Carrera Quinta de Ibagué, desató la indignación entre líderes del sector rural que ven en esta propuesta una burla a su dignidad. Lo que la administración de Johana Aranda intenta presentar como un homenaje, es interpretado por campesinos como un acto humillante y completamente ajeno a la realidad del campo.
Conlaverdad.com conoció que en sitios como la vereda Bella Vista, la idea ha generado profundo rechazo. Así lo expresó un vocero campesino: “¿Cómo le parece que esa alcaldesa de Ibagué está promoviendo una maratón de campesinos en botas de caucho por la Quinta? Eso es una falta de respeto, un atentado contra nuestra dignidad. ¿Se imagina a un campesino corriendo sobre el asfalto con esas botas? Las de caucho no son para correr, son herramientas de trabajo. Sirven para el pantano, para protegernos de la humedad. No somos un espectáculo”.
Para este líder, la propuesta resulta ofensiva. Asegura que le gobierno ‘Ibagué Para Todos’, desconoce el significado práctico y simbólico de ese calzado en la vida campesina: “Que sea ella la que corra, en pantaloneta y con botas, a pleno sol, mientras nosotros la observamos. Que entienda que esto no es un circo. El campesino merece respeto”, señaló.
La jornada, denominada ‘Primera Carrera Campesina’, se llevará a cabo el 8 de junio. Ha sido promovida por la Alcaldía como una actividad recreativa y de integración para resaltar las tradiciones rurales. El recorrido comenzará a las 8:00 a. m. en la calle 37 con carrera Quinta y culminará en la Plaza de Bolívar. La única condición para participar es usar botas de caucho.
Los primeros 500 inscritos recibirán sin costo un par de botas y un poncho. Además, se entregarán premios simbólicos a los disfraces más creativos, a la mejor decoración de botas, y a los corredores más jóvenes y de mayor edad. La distribución de estos elementos se realizará el 7 de junio frente a la Alcaldía y el mismo día del evento, en el punto de salida.
Sin embargo, en amplios sectores del campo la iniciativa no convence. Lo que se promociona como una celebración del trabajo rural, es visto por muchos como una trivialización de una lucha histórica. Desde el territorio reclaman acciones concretas: vías, salud, acceso a tierra, apoyo productivo, y presencia institucional. No disfraces ni simulacros.
El símbolo de unas botas de caucho no es un accesorio folclórico, es parte de una faena diaria que no se corre: se recorre, con esfuerzo, entre barro, sudor y resistencia.



