Opinión

Mientras el candidato Bermúdez se queda solo, los candidatos presidenciales recorren el Tolima

Y mientras en algunos rincones del Tolima se multiplican las reuniones para renegociar apoyos y alinear fichas, en otros ya recorren precandidatos presidenciales con el objetivo de enfrentar al gobierno de Gustavo Petro.

Por: Jose Baruth Tafur Gutiérrez. Abogado – Especialista, Universidad Externado. Maestrante en Comunicación Política, Universidad Externado.

Advertencia: los comentarios aquí expresados son de exclusiva responsabilidad de su autor y en nada compromete a este medio de comunicación.

En Melgar, la contienda electoral por la Alcaldía avanza con un aroma particular a soledad. El candidato del Partido de la U, el apadrinado por el clan Hurtado, que alguna vez se creyó blindado por las estructuras, hoy enfrenta el frío del aislamiento político. Y no es cualquier fisura: es el propio líder de su partido, Jaime Yepes, quien ha optado por apoyar a otro aspirante, en un claro mensaje de que el respaldo no es eterno y de que los votos no se heredan, se construyen.

Esta decisión ha sacudido la escena política local, porque no se trata solo de un cambio de preferencias, sino de un remezón estructural: ¿de qué sirve un aval si el liderazgo real se va con el contendor? ¿Cómo sostener una campaña que empieza a parecer más un show y un despilfarro que una apuesta de esperanza?

Mientras tanto, lejos de la coyuntura melgarense, pero profundamente conectado con el pulso del territorio, la tolda azul, la misma que está haciendo oposición al gobierno Petro acompaña a un montañero de provincia, Pipe Córdoba, como precandidato presidencial. Recorren las regiones del Tolima y de Colombia con un mensaje diametralmente opuesto: unidad, trabajo y confianza. Córdoba va paso a paso dándose a conocer o recordando que fue contralor general de la Nación en el momento de la pandemia; sí, fue quien denunciaba y dio apertura a procesos por sobrecostos en mercados.

El contraste es claro. En Melgar, el Partido de la U pierde cohesión, confianza y liderazgo. En el país, Córdoba gana tracción con un relato sencillo pero poderoso: “Colombia no necesita más discursos de odio, sino trabajo y soluciones”.

Y mientras en algunos rincones del Tolima se multiplican las reuniones para renegociar apoyos y alinear fichas, en otros ya recorren precandidatos presidenciales con el objetivo de enfrentar al gobierno de Gustavo Petro.

Porque al final, la política se resume en eso: en quién tiene coherencia, quién madruga a enamorar al electorado, quién inspira, quién convoca, quién representa de verdad el sentir de la gente. Y ahí, mientras unos se quedan solos, otros se están encontrando con aliados.

 

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