Opinión

Así paga el diablo a quien bien le sirve

Al mismo tiempo, la senadora Paloma Valencia, considerada la figura con mayor influencia del uribismo en el Tolima, no tiene buena imagen de Osorio, lo que complica su ingreso a la lista.

Por: Edgar Antonio Valderrama Zabala.

Advertencia: los comentarios aquí expresados son de exclusiva responsabilidad de su autor y en nada compromete a este medio de comunicación.

La ahora candidata de Cambio Radical, Alba Lucía García, junto a la representante Lina María Garrido, antes de lanzar críticas descontextualizadas a Gustavo Petro, tenía un contrato de 108 millones en Minsalud. Se conocieron videos en los que, las dos, que ahora  hacen parte del equipo de Cambio Radical. promueven una agenda opositora al Gobierno Nacional basada en supuestos y falsedades como: “En el presupuesto nos castigaron. Tenemos $100.000 menos por persona. Los jóvenes hoy no tienen subsidios en el ICETEX. El campo nunca recibió la reforma agraria. A los empresarios les ha traído tres reformas tributarias (?) Petro no representa al Tolima”, afirmó García.

Lo que no se sabía es que Alba Lucía, hasta hace poco fue contratista del Ministerio de Salud. En el portal de contratación del Estado (SECOP) aparece registrado un contrato por $108 millones entre ella y esta cartera. Natalia Castro Córdoba, hija de Piedad Córdoba, divulgó un mensaje en su cuenta de X en el que cuestionó la incoherencia de la Alba Lucia política. Se verificó la información y confirmó que sí, la ahora aspirante fue contratista del Ministerio de Salud y el contrato terminó por mutuo acuerdo debido a su intención de participar en las elecciones legislativas de 2026.

En el Ministerio explicaron que, Alba Lucía trabajó en la Alcaldía en el gobierno de Andrés Hurtado, como Secretaria de Desarrollo Económico. Pese a ello, Guillermo Alfonso Jaramillo autorizó su contratación porque, según ella, quería apartarse de temas políticos. No obstante, permaneció poco tiempo en el cargo y decidió sin ninguna base, lanzarse a la contienda electoral con el aval de Cambio Radical, partido desde el cual ha endureció su discurso contra el presidente Petro y su gabinete. Alba Lucía García, renunció hace pocos días manifestando que la decisión obedeció a un motivo estrictamente personal y no a una ruptura política con el Gobierno. Así paga el diablo a quien bien le sirve

A propósito de temas políticos, aseguran que el representante a la Cámara, Carlos Edward Osorio, está de capa caída. Tras el deceso del precandidato Miguel Uribe, con quien estuvo en el Tolima semanas antes del hecho, no ha logrado reacomodarse dentro del Centro Democrático. Osorio estaría interesado en ser nuevamente candidato al Senado de la República, pero enfrenta apuros por la falta de padrino político.

El representante intentó ser senador en elecciones pasada,  en los comicios en los que ganó Iván Duque, pero no logró el apoyo prometido y quedó fuera. Ahora, parte de sus problemas se deben a que mantiene relaciones rotas con la alcaldesa Johana Aranda desde hace varios meses, debido a que Osorio no estaba satisfecho con el papel que ella jugó en resultados políticos anteriores. Según fuentes, no se hablan directamente y en los espacios públicos, Osorio solo saluda al esposo de la alcaldesa.

Al mismo tiempo, la senadora Paloma Valencia, considerada la figura con mayor influencia del uribismo en el Tolima, no tiene buena imagen de Osorio, lo que complica su ingreso a la lista. Al parecer, Osorio habría enviado un emisario a Aranda, para que intercediera ante Álvaro Uribe y asegurar un puesto en la lista del Senado. La solicitud no cayó bien a la alcaldesa, quien señaló que no se habla con él, ni él con ella o su esposo desde hace meses, y que no entiende por qué está haciendo ese tipo de gestiones sin mantener ninguna relación con ellos.

Y para completar el pastel, tras la controversia generada por las declaraciones del uribista gerente de Ibagué Limpia, Milton Restrepo, quien podría ayudarle, esta más caído que los fósforos de palo, ya que calificó a los concejales de “ignorantes” durante el lanzamiento del Sistema Único de Monitoreo Inteligente y la alcaldesa Johana Aranda reaccionó con una nota en el que reafirmó su compromiso con el respeto institucional y el fortalecimiento de la democracia local. En la misiva, su rechazó cualquier expresión ofensiva o desobligante contra los miembros del Concejo Municipal y recordó que ningún servidor público de su administración está autorizado para asumir posturas arrogantes o despectivas frente al cabildo e hizo un llamado a todos los funcionarios y entidades descentralizadas del gobierno a mantener respeto frente al cuerpo colegiado y a cada uno de sus integrantes.

Los concejales de Ibagué  a su vez le pidieron a la alcaldesa Aranda que considere la continuidad de Milton Restrepo en el cargo, luego de que los tildara de «ignorantes» y hasta de «torpes» por citarlo a un debate de control político. Y otro de sus potenciales aliados, el diputado Felipe Ferro, se ha dedicado únicamente a atacar al Presidente de la República sin demostrar absolutamente nada de trabajo por el Tolima, despertando entre sus seguidores indignación  y lo señalan de recurrir a la hostilidad y la descalificación para evadir los debates de fondo que interesan a los ciudadanos.

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