
Clínica Ibagué acumula dos meses de salarios sin pagar mientras sigue facturando
La incertidumbre ha llevado a que varios profesionales hayan dejado sus cargos y otros tantos se abstengan de cumplir con sus jornadas laborales.
La situación en la Clínica Ibagué se ha convertido en una bomba de tiempo. Médicos, enfermeras y auxiliares atraviesan una profunda crisis por la falta de pago de sus salarios, mientras la administración se escuda en la supuesta falta de recursos, dejando a su personal a la deriva.
Desde enero, los trabajadores no reciben su sueldo y ya se acumulan dos meses sin pago. A esto se suma que la clínica tampoco ha consignado los aportes de seguridad social, pensión ni las cesantías correspondientes al año 2024, lo que agrava aún más la situación de los empleados que, con deudas encima y necesidades básicas insatisfechas, se sienten abandonados.

La incertidumbre ha llevado a que varios profesionales hayan dejado sus cargos y otros tantos se abstengan de cumplir con sus jornadas laborales, al no encontrar respuestas claras por parte de la gerencia sobre cuándo recibirán su salario. Los empleados han tenido que recurrir a préstamos, empeñar sus pertenencias y endeudarse para poder sobrevivir, mientras los directivos solo atinan a justificar la crisis con el argumento de que las EPS no han girado los recursos.
Sin embargo, las imágenes dentro de la clínica muestran una realidad contradictoria: los servicios de hospitalización, urgencias, quirófano y UCI funcionan a toda marcha, con una alta demanda de pacientes y procedimientos médicos que evidencian que la operación de la clínica sigue activa, lo que pone en duda las excusas administrativas.
Los trabajadores, desesperados, han recurrido a hacer pública la denuncia para que los entes de control actúen y exijan a la Clínica Ibagué el pago inmediato de los salarios y las prestaciones sociales que por ley les corresponden.
El silencio de la administración solo alimenta el malestar entre los empleados, quienes advierten que si la situación no se soluciona en los próximos días, la parálisis de los servicios será inevitable, poniendo en riesgo la atención de cientos de pacientes.
La crisis laboral se suma a la larga lista de escándalos que golpean al sector salud en Ibagué, donde las deudas, la falta de transparencia y el maltrato a los trabajadores se han convertido en una práctica sistemática.
Los empleados piden ayuda y exigen que la Superintendencia de Salud y las autoridades competentes tomen cartas en el asunto antes de que la situación termine en una emergencia sanitaria.



