Salud

La USI agoniza en manos de la bacterióloga Johana Aranda

El impacto de esta crisis se refleja en el cierre de puestos de salud.

La Unidad de Salud de Ibagué (USI) agoniza bajo la administración de Johana Aranda. La falta de recursos, el cierre de puestos de salud y la crisis en la prestación de servicios han convertido a la entidad en un símbolo del abandono institucional.

El concejal Jorge Bolívar, lanzó una dura advertencia sobre la grave situación que enfrentan los ibaguereños en materia de salud. «Estamos pésimamente mal. Todos los días recibo quejas: laboratorios que no funcionan, escasez de medicamentos, demoras en el pago de la nómina y un déficit financiero que cada año es mayor», denunció Bolívar. Según el cabildante, la administración de la USI se ha centrado en pagar ‘favores politiqueros’ en lugar de garantizar la atención médica.

El impacto de esta crisis se refleja en el cierre de puestos de salud en barrios como Uribe Uribe, Las Delicias Dos y Germán Huertas, así como en la zona rural, dejando a miles de ciudadanos sin atención básica. Mientras tanto, la Secretaría de Salud del municipio permanece en silencio ante el deterioro del sistema.

La inoperancia de la Alcaldía y la Secretaría de Salud

El político, criticó la falta de control y vigilancia sobre las Entidades Promotoras de Salud (EPS) que operan en la ciudad. «La Secretaría de Salud debe velar por los derechos de los ciudadanos, pero parece que su función es simplemente observar desde la distancia», afirmó. El concejal hizo un llamado a la alcaldesa Johana Aranda y a la secretaria de Salud, Liliana Ospina, para que informen cuántas auditorías han realizado a las EPS y cuáles han sido los hallazgos. «La gente se está muriendo porque no hay medicamentos. Les dicen que los llamarán en 8 o 15 días y nunca sucede. La Alcaldía debe responder por esta crisis», dijo.

La falta de medicamentos, las demoras en la entrega de fórmulas y la negligencia en la supervisión de las IPS han generado un colapso en la atención. «Queremos saber cuántas auditorías han hecho, cuántos hallazgos han encontrado y qué medidas han tomado. No se puede seguir permitiendo que los ciudadanos sigan en este viacrucis para obtener atención médica», añadió Bolívar.

¿Y el Gobierno Nacional?

El problema no solo recae en la administración local. Bolívar señaló que la crisis de la salud en Ibagué también es resultado de las decisiones del Gobierno Nacional.

“Aquí todos tienen responsabilidad. El Gobierno se dedicó a liquidar EPS y ahora, cuando quedan solo dos o tres, frenó el proceso. Hospitales como el Federico Lleras tienen deudas superiores a los 70.000 millones de pesos debido a la quiebra de EPS que nunca pagaron sus obligaciones», expresó.

Los ciudadanos siguen sufriendo la negligencia de un sistema que, lejos de garantizar atención, los condena a la desesperanza y la muerte lenta.

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