
Sacaron de su corral a la ‘Gallina’, uno de los más buscados de Ibagué
El hombre fue aprendido en una finca llamada irónicamente ‘El Olvido’, en la vereda Los Cauchos.
Después de años de eludir a la justicia y de ser una sombra tras numerosos crímenes en la capital tolimense, cayó alias ‘Gallina’. La Policía Nacional, en trabajo conjunto con la Fiscalía General de la Nación, capturó a César Durán en una finca llamada irónicamente ‘El Olvido’, en la vereda Los Cauchos, una zona rural a tres horas del casco urbano de Ibagué.
Durán, quien figuraba en el cartel de los más buscados desde 2024, era señalado como presunto cabecilla del grupo delincuencial común organizado ‘Los Capuyos’, implicado en una escalada de homicidios selectivos y enfrentamientos por el control del microtráfico en diferentes comunas de la ciudad.
Durante la operación, ejecutada bajo el marco del ‘Plan Cazador’, más de 50 hombres de la fuerza pública se desplazaron por trochas y montañas para cerrar el cerco y poner fin a la huida del criminal. Alias ‘Gallina’, había logrado evadir a las autoridades en agosto de 2024, cuando fueron capturados nueve miembros de su organización.
Esta vez no corrió con la misma suerte. Su historial delictivo, sin embargo, es largo y alarmante. La justicia lo requería por los delitos de concierto para delinquir con fines de homicidio, homicidio agravado, tentativa de homicidio, porte ilegal de armas de fuego y uso de menores para cometer delitos.
En su expediente figuran casos emblemáticos, como el asesinato de Juan David Alba Gallego, ocurrido el 28 de diciembre de 2022 en la vía San Bernardo; el homicidio de Víctor Andrés Espitia Paredes, alias ‘La Chanda’, el 22 de abril de 2024 en Nueva Castilla; y el atentado contra Jhon Brallan Murillo Bernal, el 6 de junio de ese mismo año en el barrio Nazaret.
Además, se le atribuyen al menos otros seis homicidios y dos tentativas, todos ocurridos en el marco de disputas territoriales por el dominio de la venta de drogas.
Durante la diligencia de allanamiento, las autoridades encontraron en su escondite evidencia que agrava su situación judicial: una bolsa con más de mil gramos de marihuana, 33 gramos de cocaína, dos grameras, una granada de mano no letal, dos celulares, 28 cartuchos calibre 38 y dos vainillas del mismo calibre. Todos estos elementos quedaron bajo custodia y servirán para fortalecer los procesos judiciales en curso.



