
Sistema Estratégico de Transporte, trapecio de politiqueros en Ibagué
Con recursos de la Nación el SETP renueva la Carrera Quinta.
Por: Edgar Antonio Valderrama Zabala.
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La Procuraduría General de la Nación indicó que solicitó al gerente del Sistema Estratégico de Transporte Público, Aquileo Medina, por los retrasos en la ejecución de los contratos básicos para la implementación del proyecto y alertó sobre el bajo avance en contratos estratégicos como el suscrito para la instalación de paraderos tipo banderín, con un 5 % de ejecución y avizora la evidencia de un avance nulo en el contrato de semaforización. Llama la atención la información de la Procuraduría, ya que el contrato para la rehabilitación de la carrera Quinta completa más de un mes en ejecución, y el de semaforización habría iniciado hace dos semanas. Pese a esto, la Procuraduría insiste en las demoras de ejecución. Ante este cuadro, la Provincial de Instrucción de Ibagué solicitó al gerente del SETP informar con urgencia el estado actualizado de ejecución física y financiera de los contratos y requirió remitir los informes recientes de supervisión e interventoría, cronogramas de ejecución y demás documentación soporte. El órgano de control, en ejercicio de su función de vigilancia preventiva, pidió precisar si ya fueron adjudicados los contratos correspondientes a la construcción de los patios talleres, estaciones de integración e implementación de tecnología, e identificar el proceso de selección y número de contrato, a la fecha el SETP no ha adjudicado ningún contrato relacionado con la construcción de los patios talleres ni con la implementación de tecnología, así como tampoco se conocen avances en el componente del recaudo.
Asegura en el refranero popular, el tiempo cura las heridas sobre todo, las provocadas por la negligencia, la desidia, la avaricia, la sordidez, de quienes se apoderaron de la acción estatal. Los ibaguereños asimilan con apatía el violación de promesas, la mediocridad institucional, la codicia, la mezquindad, la sordidez y el reciclaje de las mismas roscas en cargos de jerarquía, asi no aporten más que clientelismo y arengas vacías. La muestra clara de este deterioro está en el Sistema Estratégico de Transporte Público, ente que debe marcar la movilidad moderna en lbagué, pero que parece enlazada en los tejidos del trapecismo político, ejercicio donde lo sustancial no es ejecutar, sino sostenerse, saltando de cargo en cargo.
La alcaldesa Aranda escogió como gerente del SETP a Aquileo Medina, un polítiquero sin experiencia en nada y mucho menos en movilidad o planificación urbana. Su único mérito: saltimbanqui político de la escuela de Emilio Martinez y ahora con cercanía con Andrés Hurtado. Y Lejos de aportar a la consolidación del procedimiento de transporte, Medina convirtió la entidad en feudo burocrático. En lugar de técnicos y especialistas, llegaron sus cuotas políticas, procedentes de El Espinal, para ocupar cargos que requieren conocimiento técnico y gestión cristalina, diáfana . Se estima que más de $1.700 millones fueron enredados en contratos de prestación de servicios, sin que el avance real del sistema supere la arenga. Comentan que a finales de 2024, el Sistema Estratégico de Transporte Público adjudicó contratos por $35.000 millones para la recuperación de la malla vial de Ibagué. Al frente de las obras quedaron nombres conocidos por escándalos del pasado: Diego Herrán y Sharon Guzmán, protagonistas del malogrado puente de la 60, banderín del derroche y la oscuridad durante el gobierno Hurtado. No sorprende que, tras ganar la licitación, los contratistas tardaran más de siete meses en iniciar obras. ¿Las razones? No hay claridad. Y el temor es que, como ya ha ocurrido en otros casos, se pidan adiciones presupuestales y prórrogas, mientras las calles siguen convertidas en un campo minado para sus habitantes.
Ante la posibilidad de perder los recursos de la nación, Medina, aseguró que los trabajos avanzan a buen ritmo y la meta es entregar la vía señalizada, con semáforos y nuevos paraderos antes del 15 de diciembre. Aseguró que los trabajos avanzan a buen ritmo y que la meta es entregar la vía señalizada, con semáforos y nuevos paraderos. Los frentes de trabajo cubren desde la calle 10 hasta la 58, se han pavimentado aproximadamente 2 kilómetros y medio de los casi 10 previstos: en tramos entre la calle 10 y la 15, y desde la 58 hasta la 42. En la 10 a la 15 se aplicó la primera capa de asfalto, sobre la que se instaló una geomalla y posteriormente la capa final. El contrato está para finalizar en diciembre, pero se espera que en diciembre los ibaguereños puedan disfrutar de una Quinta en óptimas condiciones, con señalización, 34 intersecciones semaforizadas, 638 semáforos y nuevos paraderos y por fin aclaró que los recursos para la obra, más de 37 mil millones de pesos, provienen de la Nación y están definidos en el Conpes 4017 de 2020, que contempla únicamente la rehabilitación de tres vías principales: avenida Quinta, Ambalá y Ferrocarril. No es posible pavimentar barrios porque la destinación de estos fondos es específica y aprobada por el Ministerio de Transporte. El proyecto, que inició con una primera fase en 2023, se encuentra en su segunda etapa y busca mejorar vías y modernizar la infraestructura semafórica y los puntos de acceso del transporte público.
A la par, Aquileo Medina pretendió lanzar el proyecto de modernización de la red semafórica. El contrato venció, pero no hay un solo semáforo nuevo en actividad. Preguntado por ello, afirmó que el proyecto “avanza”, aunque no presentó ninguna evidencia. La salida no sorprende: es el estilo de gobierno impuesto por quienes entienden la administración pública como una extensión de su aparato politiquero en permanente campaña. Lo más grave no es solo la inacción, sino la manera como se protege. Ante la intención de la alcaldesa Aranda de relevarlo del cargo, Medina apeló a sus conexiones: quien lo creyera, la representante Olga Beatriz González y el senador Miguel Barreto, ambos con influencia en Bogotá. Medina, con un salario mensual de $16 millones, justifica su continuidad con argumentos que rozan lo descarado: necesita el sueldo para consolidar su pensión y debe mantener a su “equipo” político en el SETP. La burocracia, también tiene beneficios sociales para los amigos del poder.
Si el gobierno Aranda tuviera verdadera voluntad de rescatar al SETP, el camino sería evidente: nombrar a un profesional Ibaguereño serio, juicioso, honesto, con experiencia, conocimiento técnico y compromiso con la ciudad y que conozca a fondo el sistema y pueda liderar una transformación real de la ciudad en el sistema de locomoción. Sin embargo, el panorama no es alentador. Todo indica que el equilibrio político pesa más que el desarrollo urbano. Aranda parece dispuesta a sacrificar el futuro de la movilidad ibaguereña por no romper alianzas frágiles, pero necesarias para sostener su gobernabilidad. El Sistema Estratégico de Transporte Público, que debiera ser motor de avance, de progreso, innovación y eficacia, se ha convertido en un Sistema Estratégico de Trapecistas Politiqueros. Una entidad donde se enganchan contratos sin supervisión, se reparten puestos como trofeos de guerra y se posterga indefinidamente el progreso.
La ciudadanía, mientras tanto, transita entre huecos, semáforos inservibles y promesas rotas, aguardando, con paciencia que algún día se gobierne para servir y no para alimentar egos y fortuna.


