
Cuando la politiquería de Renzo García demuestra que le importa más el show que el Tolima
No se trata de pedirle a un congresista que renuncie a sus principios políticos ni que deje de hacer oposición.
Por: José Baruth Tafur G. Abogado – Especialista en Marketing Político у Estrategias de Campaña. Maestrante Comunicación Política.
Advertencia: los comentarios aquí expresados son de exclusiva responsabilidad de su autor y en nada compromete a este medio de comunicación.
Hay momentos en los que las diferencias ideológicas pasan a un segundo plano y lo verdaderamente importante es demostrar lo que existe en el corazón. Lo ocurrido en los últimos días en el Tolima deja, precisamente, una pregunta sobre la mesa: ¿qué tan comprometidos están algunos dirigentes con las necesidades reales del departamento?
Frente a la emergencia ambiental en el departamento del Tolima, dejo sobre la mesa una vieja discusión de la política colombiana: aquella en la que algunos parecen encontrar más facilidad para señalar, cuestionar y confrontar que para construir soluciones.
Qué mal mensaje da el representante a la Cámara, el Dr. Renzo García, al no ofrecer soluciones. No las ofreció durante los cuatro años del Gobierno Petro, un gobierno que le cerró las puertas al departamento del Tolima y en el cual disfrutó de las mieles del poder. Aun así, continúa cuestionando a la administración departamental por la problemática de la minería ilegal y sus efectos ambientales.
El debate sobre este fenómeno es legítimo y necesario. El Tolima necesita control territorial, protección ambiental y acciones contundentes contra quienes destruyen nuestros recursos naturales. Pero una cosa es ejercer control político y otra muy distinta es convertir cada problemática del departamento en un escenario permanente de confrontación política.
La diferencia e importancia por el Tolima se hizo evidente cuando, en medio de la emergencia provocada por los incendios y el sismo del pasado 10 de agosto, la gobernadora destacó públicamente la disposición del representante Marco Emilio Hincapié para ayudar al departamento. Matiz señaló que Hincapié manifestó su intención de acompañar al Tolima frente a las consecuencias de estas emergencias y agradeció su voluntad.
Y aquí aparece una pregunta incómoda para el Pacto Histórico: ¿por qué no todos sus representantes pueden asumir una actitud propositiva, si no lo hicieron cuando le hablaban al oído al entonces presidente Petro?
No se trata de pedirle a un congresista que renuncie a sus principios políticos ni que deje de hacer oposición. Se trata de entender que representar al Tolima implica mucho más que defender una postura ideológica. Significa gestionar, acompañar, escuchar y estar disponible cuando las circunstancias lo exigen.
Por eso resulta necesario reconocer la actitud de Marco Emilio Hincapié. Más allá de las diferencias políticas que puedan existir con la Gobernación, su disposición para acompañar al departamento en un momento difícil demuestra que también es posible hacer política desde la gestión y no solamente desde la confrontación.
En contraste, la actitud atribuida a Renzo García genera una percepción distinta: la de un dirigente más concentrado en cuestionar a la administración departamental que en construir puentes para solucionar los problemas que denuncia.
Y esto es especialmente relevante porque la propia gobernadora recordó que durante el Gobierno de Gustavo Petro su administración habría solicitado apoyo nacional para enfrentar la minería ilegal y, según su versión, no recibió el respaldo necesario para fortalecer el control territorial.
La discusión, entonces, no debería ser simplemente quién tiene la razón política. La pregunta debería ser quién está dispuesto a trabajar por el Tolima cuando las cámaras se apagan y llegan los problemas reales.


