
Un enorme circo con carpa vieja
El Tolima y en especial Ibagué son el ejemplo vivo de lo descrito.
Por: Edgar Antonio Valderrama Zabala.
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A la usanza de los viejos circos, nuestro país se mueve bajo una gigantesca carpa que cobija toda clase de distracciones, unas grotescas, como los que presenta a diario el aparato judicial incluyendo Fiscalía, Procuraduría y las denominadas “Altas Cortes” que solo sirven para aplicación de normas a favor de los poderosos, haciendo el trabajo de magia, que logra convertir lo malo en bueno, desapareciendo y reteniendo expedientes y convirtiendo a los acusadores en defensores de los transgresores de la ley, la acción burlesca que representa el legislativo, con una manada de aprovechadores de la ignorancia del pueblo, que llegan a ocupar curules de senado y cámara y que al estilo de los mejores payasos, se burlan de sus electores y les hacen mas dura su existencia aprobando leyes inicuas mientras lo de fondo ni siquiera lo miran por su acentuado analfabetismo, mientras el papel de malabaristas y domadores, lo hace un llamado poder ejecutivo que debe sortear las exigencias de los aupadores de las colectividades políticas y los medios de comunicación.
Esta situación viene descuadernando la regencia del estado. La carencia de aplicación de la ley con severidad, ha originado el bandalaje que alimenta la ilegalidad y por ello el atraco permanente al erario en Ministerios, Institutos Descentralizados, Gobernaciones y Alcalíias en donde impera, como en el lejano oeste norteamericano, la ley del más fuerte. El mal ejemplo cunde y ante el espectáculo que brindaron personajes como el exfiscal Barbosa, la exprocuradora Cabello, los “honorables” magistrados y los no menos honorables “padres de la patria”, gobernadores, alcaldes, diputados y concejales hacen lo propio convirtiendo la administración pública en un campo sin ley y sin Dios en donde los funcionarios y contratistas hacen de las suyas sin ningún temor.
El Tolima y en especial Ibagué son el ejemplo vivo de lo descrito. Promesas incumplidas, recursos que se esfuman como por arte de magia en contratos leoninos en obras inconclusas y con exagerados sobrecostos, inversión de cuantiosos recursos en festejos que solo benefician a intermediarios inescrupulosos, pomposas convocatorias para justificar lo no realizado y exaltar el ego desmedido del gobernante, que a su vez, es aplaudido por la nube de contratistas que son obligados a asistir con toda su parentela so pena de perder sus privilegios.
Ibagué es punto aparte, sin Concejo, el exalcalde Hurtado agotó los recurso en viajes, francachelas, arrendamientos, contratación de un costoso aparato de defensa, con más de 20 abogados, logística para cuanto evento se les antojara y hasta comida para los asistentes a toda reunión que se organizara, demostrando como es que se maneja el espectáculo de este enorme circo que es la Administración Pública y como anotaban nuestros antepasados al alcalde quien lo ronda ya que paso a paso la actual, mandataria Johanna Aranda sigue sus huellas en forma impecable.


