
Hurtado llamó tonta a la alcaldesa Aranda y arremetió contra la familia Yepes
El exalcalde reapareció con un discurso cargado de indirectas y referencias bíblicas que dejaron al descubierto profundas fracturas políticas.
En su más reciente aparición pública, el exalcalde de Ibagué y hoy precandidato a la Gobernación del Tolima, Andrés Fabián Hurtado, no dejó títere sin cabeza. Desde la vereda Cay, en un evento político que sirvió como plataforma para relanzar la campaña al Congreso de su hermana Carolina Hurtado, el exmandatario lanzó fuertes dardos envueltos en parábolas bíblicas e indirectas cargadas de simbolismo político.
Aunque no la mencionó por su nombre, quedó claro que uno de los blancos principales de sus declaraciones fue la alcaldesa de Ibagué, Johana Ximena Aranda, su antigua aliada y a quien ayudó a elegir como sucesora. El distanciamiento entre ambos, que venía siendo comentado en círculos políticos, quedó confirmado por el propio Hurtado.
“Escuchen bien, las mujeres, escuchen muy bien las queridas mujeres: está escrito en las Sagradas Escrituras, en Proverbios, que la mujer que de verdad es sabia es la que edifica su casa, pero solo la mujer tonta es la que derriba con sus propias manos su casa, y ustedes están entendiendo claro este mensaje”, dijo Hurtado en uno de los apartes más candentes de su discurso.
De inmediato, afirmó: “¿Y qué es ser una mujer sabia? Es una mujer que edifica, que mide bien sus pasos, es una mujer paciente, cariñosa, que arropa, que cuida, que construye”.
Pero la estocada final llegó después, cuando sin ambages señaló: “¿Cuál es la mujer tonta? Solo las tontas son las arrogantes, las insensatas, las ingenuas que se creen todo lo que les dicen, las que se enojan fácilmente, las que son impacientes, pero sobre todo, las que no respetan a su padre, que no son obedientes a su padre”.
Sin mencionarla, Hurtado apuntó directamente a la alcaldesa Aranda, a quien varios asistentes vieron aludida sin necesidad de mención explícita.
La metáfora del “padre no respetado” fue interpretada como una referencia directa al rompimiento político con quien antes se presentaba como su mentor y guía. Historia que recuerda lo ocurrido años atrás, cuando, tras su tercer año de gobierno, el ingeniero también partió cobijas con su entonces mentor político, Óscar Barreto.
Pero no solo la alcaldesa de la ciudad fue objeto del ‘bombardeo’ del precandidato. La familia Yepes (Jaime y su esposa Yuli Porras), también fueron víctimas del ataque verbal del exalcalde durante su intervención.
El discurso no se limitó a las críticas veladas. Hurtado también reivindicó su gestión al frente de la ciudad: “Durante nuestro gobierno, Ibagué había avanzado, así los ciegos no lo quisieran ver. Ahí están las obras, y las obras son las que nos han dado a conocer en Ibagué y en el Tolima”.
Aprovechó el escenario para atacar al barretismo, al que tildó como ropa vieja y envejecida, “que se la come la polilla”:
“Por supuesto que siempre tendremos adversarios, pero les digo a los adversarios: ellos ya están envejecidos como la ropa de vestir, y se los comerá la polilla. Esta es la nueva generación de la política”.
Y remató con una analogía religiosa cargada de intención: “Esos adversarios que se han encargado de herir, de hablar con injurias, a esos que nos traicionan y que nos niegan como lo hizo Judas, como lo hizo Pedro con Jesús, que lo traicionaron y lo negaron tres veces, a ellos les decimos que yo no les escondo mi rostro, pero tampoco soy un hombre que vuelve atrás como vuelve el perro al vómito. Aquí vamos para adelante”.
El discurso de Hurtado dejó al descubierto las fracturas internas del grupo político que lideró durante varios años la familia Yepes, y además confirmó que el distanciamiento con Johana Aranda ya no es un rumor: es una ruptura pública, evidente y, ahora, irreparable.
El evento dejó a su paso no solo frases punzantes, sino también un escenario político encendido, con heridas abiertas y una campaña regional que, con esta reaparición, muestra que el fuego cruzado apenas comienza.



