
Concejala de Ibagué Sandra Varón, abandonó a su equipo de contratistas
Para los denunciantes, la falta de respaldo de la Gobernación y la gestión selectiva de contratos por parte de la concejal generó un ambiente de tensión dentro del equipo.
Conlaverdad.com logró establecer que la concejal de Ibagué, Sandra Varón, cayó en desgracia con un sector del barretismo tras conocerse que, al parecer, no le cumplieron con las cuotas políticas prometidas en la Gobernación del Tolima y en otras entidades que maneja el grupo que dirige el senador Óscar Barreto, debido a su apoyo irrestricto e incondicional al exgobernador Ricardo Orozco.
Integrantes de su equipo de trabajo se contactaron con este medio de comunicación y aseguraron que no recibieron contratos ni respaldo económico prometido por la cabildante, pese al esfuerzo realizado durante la campaña, en su rol como cabildante, y en eventos y novenas.
Según las mismas fuentes, la concejal quedó por fuera del llavero de la Gobernación del Tolima, presuntamente debido al distanciamiento entre la mandataria Adriana Magali Matiz y Ricardo Orozco, a quien Varón apoya políticamente. Esta situación limitó el acceso de su equipo a cuotas políticas, generando frustración y sensación de explotación laboral.
Los afectados, que pidieron mantener su identidad en reserva, expresaron que la concejal gestionó contratos de manera parcial, favoreciendo a algunos integrantes y dejando a otros desprotegidos, a pesar de haber trabajado sin descanso y aportar dineros adicionales para eventos sociales.
Otros contratistas contaron que, pese a buscarla de manera constante y enviarle mensajes por WhatsApp, la concejal nunca respondió, lo que profundizó la sensación de abandono y desprotección en el equipo, mientras continuaban trabajando sin recibir los contratos ni el respaldo económico prometido.
Asimismo, afirmaron que la directora de Cortolima, Olga Lucía Alfonso, tampoco habría brindado respaldo, dificultando la inclusión de los contratistas en proyectos dependientes de la Gobernación.
Para los denunciantes, la falta de respaldo de la Gobernación y la gestión selectiva de contratos por parte de la concejal generó un ambiente de tensión dentro del equipo, que consideró que su esfuerzo político y laboral fue aprovechado sin recibir lo prometido, reflejando un escenario de favoritismo y abandono.



