Política

Concejales de Ibagué cocinan a fuego lento la presidencia de la Corporación entre componendas y alianzas de conveniencia

Desde la presidencia del Concejo se reparte el poder.

De alquilar balcón está la carrera por la presidencia del Concejo de Ibagué para el 2026. La disputa ya empezó, y lo que está en juego no es solo el control de la mesa directiva: la pelea en este momento son las alianzas futuras, la capacidad de maniobra de la alcaldesa Johana Aranda y el manejo político que determinará quién parte y reparte el poder en los próximos dos años.

Dos nombres están sobre la mesa: Deybi Buitrago, del Centro Democrático, con el respaldo de la administración municipal; y Javier Mora, del Partido Liberal, apoyado por una alianza de sectores que, de acuerdo a sus intereses, se han venido distanciando del gobierno. Cada uno tiene su bloque armado, pero ninguno tiene la mayoría asegurada. La elección, que se definirá en noviembre, será el resultado de componendas a varias bandas, pactos cruzados y viejas heridas políticas aún abiertas.

El bloque de la alcaldesa

El gobierno de Johana Aranda se la juega por Buitrago. La mandataria ha activado su maquinaria para garantizarle los votos necesarios, y por ahora tiene asegurados seis: William Santiago (Firme por Ibagué), Silvia Ortiz (CD), Julián Serna (AICO), Camilo Tavera (MIRA) y Jhon Gómez (ASI), este último, hasta hace poco hurtadista ‘pura sangre’ y ahora uno de los aliados más cercanos a la mandataria.

Buitrago, para ampliar su margen de maniobra, deberá tender puentes con sectores que históricamente ha tenido rencilla con su colectividad.

Javier Mora y la alianza poco confiable

Del otro lado, Mora ha logrado consolidar una alianza con sectores que hacen parte de la coalición de gobierno, pero que en esta oportunidad no apoyan a Aranda. El Liberal suma el respaldo de William Rosas y Andrés Zambrano (Alianza Verde), Giovanni Martínez (CD) y Camilo Acevedo (Partido de la U), actual presidente del Concejo, han aprobado a pupitrazo limpio todas las iniciativas del gobierno local.

La presunta ruptura de Giovanni Martínez con la línea de la alcaldesa, pese a pertenecer al mismo partido de Buitrago, ha sido hasta ahora el ‘palo’ del proceso. Lo mismo ocurre con Camilo Acevedo, quien, si bien ha sido funcional a la administración, hoy en dia se aparta de sus intereses. Ambos movimientos revelan la fragilidad de la mandataria y las fracturas internas en los bloques tradicionales.

El juego de los indecisos

La definición está en manos de un grupo de concejales que aún no ha oficializado su respaldo: Aura Galeano (ADA), Arturo Castillo (Conservador), César Franco (CR), Carlos Beltrán y Víctor Ortiz (Conservadores).

Todos han acompañado iniciativas del gobierno, pero también han marcado distancia en momentos importantes. Su decisión será producto de un cálculo político, no de una afinidad ideológica.

El grupo barretista: oposición con llave en mano

El Partido Conservador que hace parte del barretismo tampoco ha mostrado sus cartas. Joseph González, Sandra Varón y Jorge Bolívar aún no se inclinan por ninguno de los dos candidatos. Sin embargo, su posición es determinante: si se inclinan por Mora, podrían sellar la derrota de Aranda en la elección; si negocian con Buitrago, lo harían a pesar del choque que han tenido por años el representante a la Cámara Carlos Edward Osorio y el senador Óscar Barreto Quiroga, cuyas disputas han dejado heridas que aún no sanan.

Lo que hay detrás del choque de alianzas

Lo que se define en noviembre no es solo un cargo administrativo: es la posibilidad de garantizar el control político del Concejo, condicionar o blindar al gobierno local y proyectar liderazgos hacia el 2026.

Desde la presidencia del Concejo se reparte el poder: allí se negocian presupuestos, se controla la agenda política y se define qué rumbo tomará Ibagué en los próximos años.

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