
Excandidatos del ASI se rebelan contra la dirigencia que arrodilló el partido al ‘Hurtadismo’ en Ibagué
El mensaje del bloque independiente es claro: no más cúpulas, no más acuerdos por debajo de la mesa, no más intereses personales por encima del colectivo.
La fractura en el partido la Alianza Social Independiente, ASI, de Ibagué ya no se puede ocultar. Un grupo de excandidatos al Concejo, que en las pasadas elecciones sumaron 5.349 votos, decidió plantarle cara a las decisiones a puerta cerrada, las imposiciones de las cúpulas y el rumbo que ha tomado la colectividad en los últimos meses.
Con un comunicado contundente, siete exaspirantes anunciaron la conformación de un bloque independiente dentro del partido, en lo que se interpreta como una abierta rebelión contra la falta de democracia interna y la ausencia de participación de la base militante.
Los firmantes, entre quienes se encuentran Daniel Ávila, Edgar Sánchez, Javier Muñoz, Arbey Aragón, José Jairo Villanueva, Edward Prieto y Nicolás Fajardo, pusieron sobre la mesa lo que muchos dentro del ASI susurraban pero pocos se atrevían a decir en voz alta: las decisiones se están tomando a espaldas de quienes entregaron su tiempo, su esfuerzo y su credibilidad en las urnas.
El comunicado no menciona nombres, pero el malestar tiene destinatarios claros. Uno de ellos es Jhon Gómez, actual concejal por está colectividad, quien con 9.767 votos logró una curul, pero terminó convertido en ficha del ‘Hurtadismo’ al aprobar a pupitrazo limpio todas las iniciativas de la alcaldesa Johana Aranda, sin consultar con la militancia ni con la base que lo eligió.
El malestar de los excandidatos radica en que, mientras Gómez se alinea con el gobierno de Aranda sin cuestionamientos, las decisiones del partido se manejan con la misma lógica del poder tradicional que la ASI prometía combatir.
Lo anterior ha conllevado a que se denuncie que las decisiones de la dirección del partido no han sido socializadas ni consultadas con la militancia, una señal evidente que la ASI local se ha convertido en una maquinaria manejada por unos pocos.
Mientras la dirigencia guarda silencio, los excandidatos se le plantan de frente con una postura diferente. El bloque independiente deja claro que sus decisiones se tomarán por consenso, sin permitir que factores externos o intereses individuales contaminen la voluntad colectiva.
Más allá del comunicado, lo que realmente amenaza con desestabilizar las filas de la ASI es la representatividad política de los firmantes. Los 5.349 votos que respaldan este bloque no son una cifra menor para una colectividad que apenas lucha por consolidarse en el espectro político de Ibagué.
La fractura no solo tiene un peso simbólico, sino que podría convertirse en un golpe letal para las aspiraciones del partido de cara a las elecciones legislativas de 2026, donde la unidad es importante para alcanzar algún espacio de poder.
Aunque los excandidatos insisten en que su intención es fortalecer el partido desde adentro, la historia política regional ha demostrado que las fracturas suelen ser el primer paso hacia nuevas colectividades.
Con el respaldo ciudadano que representan, no sería descabellado pensar que este bloque termine convertido en la semilla de una nueva fuerza política que capitalice el descontento con las maquinarias y las cúpulas que se enquistan en los partidos alternativos.
Lo cierto es que la ASI, que se vendía como una opción fresca y democrática, hoy enfrenta su crisis más profunda, y el bloque independiente podría convertirse en el primer chispazo de una rebelión que termine devorando a sus propios jefes políticos.




