
Militantes del CD lamentan haber avalado a Johana Aranda a la Alcaldía de Ibagué
La percepción que la alcaldesa actúa bajo la sombra de Andrés Fabián Hurtado, lo que la imposibilita pata gobernar con autonomía preocupa a los sectores del partido.
El descontento y la frustración han comenzado a hacer eco entre quienes alguna vez confiaron en Johana Aranda al llegar a la Alcaldía de Ibagué. Militantes del Centro Democrático, el mismo partido que la respaldó, hoy expresan un sentimiento de rechazo y arrepentimiento ante lo que consideran una gestión decepcionante y carente de liderazgo.
A las críticas del representante a la Cámara Carlos Edward Osorio, quien ha criticó abiertamente la capacidad de Aranda para manejar la ciudad, se suma la voz de Felipe Ferro, diputado del Tolima y militante del Centro Democrático. Ferro, con evidente desilusión, dejó claro que la gestión de mandataria se ha convertido en un vacío administrativo que golpea no solo a los ciudadanos, sino también a quienes le brindaron su apoyo político.
«Nos sentimos rechazados, como con una puerta cerrada. La ciudad tiene demasiadas necesidades y parece estar en el olvido. La malla vial, la recolección de basuras, temas críticos sin solución, y los militantes del partido no somos escuchados», afirmó, resaltando el distanciamiento de Aranda con el partido que la eligió.
La percepción que la alcaldesa actúa bajo la sombra de Andrés Fabián Hurtado, lo que la imposibilita pata gobernar con autonomía preocupa a los sectores del partido. El asambleísta expresó su deseo de ver a una Johana Aranda comprometida con los principios del Centro Democrático y con un liderazgo auténtico, lejos de la influencia de quienes, según él, manejan la administración desde las sombras.
«Vemos inauguraciones de obras de la administración pasada, pero no hay propuestas propias; la malla vial sigue siendo un desastre y los semáforos, un problema sin solución», criticó el diputado, quien lamentó la falta de avances concretos y la tendencia de la alcaldesa a culpar a gobiernos anteriores en lugar de asumir responsabilidad y corregir el rumbo.
El impacto de esta percepción podría ir más allá del presente mandato. El entrevistado advirtió que el distanciamiento y el vacío de liderazgo de Aranda podrían debilitar al partido en futuras contiendas electorales, incluso en las elecciones regionales donde el Centro Democrático buscará jugar, ya sea con candidato propio o apoyando una candidatura cercana a sus intereses.
Ferro cuestionó la falta de autonomía de la alcaldesa: «No ha mostrado tener el poder de decisión ni maniobra; parece sometida a lo que otros quieren que haga. No la veo gobernando con la independencia que esperaba”, concluyó.



