
La experiencia de los secretarios también es un reflejo de quienes gobiernan
Independientemente de las afinidades partidistas de cada ciudadano, estos perfiles representan una generación de servidores públicos que ha entendido que ejercer funciones públicas exige preparación permanente.
Por: José Baruth Tafur G. Abogado – Especialista en Marketing Político y Estrategias de Campaña. Maestrante Comunicación Política.
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La política local parece estar enviando un mensaje que durante años muchos se resistieron a aceptar: administrar lo público exige preparación.
Quizá por eso no resulta casual que, en la disputa por los principales espacios de dirección administrativa y política de la región, no haya lugar para la improvisación. Quienes toman las decisiones para dirigir una cartera entienden que la persona llamada a ocupar estos cargos debe conocer el territorio, reconocer y entender la personalidad de todos los líderes, así como comprender las dinámicas políticas, sociales e institucionales de cada municipio; un perfil que reciba llamadas de todos los ciudadanos.
Al fin y al cabo, es la administración, en cabeza de sus dirigentes, la que termina siendo evaluada por sus aciertos o cuestionada por sus errores. De ahí que la selección de estos servidores públicos sea una decisión estratégica para el gobierno.
Se requieren perfiles con capacidad de interlocución, con el tacto suficiente para comprender la personalidad y las particularidades de los distintos liderazgos del departamento y de nuestra capital, de nuestras comunas, que sirvan como puente entre la ciudadanía y la administración, que faciliten el diálogo institucional y que sean capaces de resolver conflictos antes que profundizarlos.
Por eso hoy cobran especial relevancia los perfiles provenientes de la administración pública: exsecretarios generales, exsecretarios del Interior, directores y funcionarios con experiencia, con hojas de vida sólidas, conocimiento del funcionamiento del Estado y una trayectoria que inspire confianza. En ese sentido, resulta fundamental que quienes asuman estas responsabilidades cuenten con un historial libre de escándalos o investigaciones en los entes de control que puedan afectar la imagen y la credibilidad de un gobierno.
De igual manera, es indispensable que sean personas con un profundo conocimiento del territorio, cercanas a la ciudadanía y con capacidad de relacionarse e interlocutar con los distintos liderazgos sociales, comunitarios, gremiales y políticos. Que conozcan de primera mano las necesidades de cada comuna, de cada corregimiento y de cada municipio; que puedan recorrer el territorio con la misma naturalidad con la que sostienen una reunión institucional y que sean capaces de tender puentes entre la administración y los ciudadanos. Desde el corregimiento 1 hasta la comuna 13, la gestión pública exige interlocución permanente, presencia en el territorio y la capacidad de escuchar antes de decidir.
Independientemente de las afinidades partidistas de cada ciudadano, estos perfiles representan una generación de servidores públicos que ha entendido que ejercer funciones públicas exige preparación permanente, experiencia, criterio técnico y un conocimiento real del territorio que se administra.
Se requieren perfiles con capacidad de interlocución, con el tacto suficiente para comprender las particularidades de los distintos liderazgos del departamento y de la capital, de las comunas, que sirvan como puente entre la ciudadanía y la administración, que faciliten el diálogo institucional y que sean capaces de construir consensos antes que profundizar las diferencias.


